María del Mar Ramón narra la historia de Hache, un adolescente que, tras el divorcio de sus padres, se muda con su madre y cambia de colegio en su último año. En el nuevo entorno, el San José, una escuela religiosa y solo para varones, se acerca al grupo más conflictivo y altanero de estudiantes. Para ser aceptado en “la manada”, debe realizar pruebas de lealtad que lo llevan a cometer actos que nunca imaginó posibles. La novela inicia con el ataque feroz contra Juani, su mejor amigo, en el que Hache participa y cuyo golpe final desencadena la tragedia. A partir de ahí, la narración alterna entre pasado y presente, mostrando cómo la presión social, el machismo y la misoginia moldean la conducta de los jóvenes y exponen las grietas de la sociedad. Con un estilo directo y visceral, Ramón construye un thriller brutal que refleja la violencia estructural y la complicidad colectiva, recordando al lector que la línea entre ficción y realidad es casi inexistente.