En Leviatán, Thomas Hobbes desarrolla una de las obras más influyentes de la filosofía política
moderna. Partiendo de una visión realista de la naturaleza humana, sostiene que, sin una autoridad
común que imponga el orden, los seres humanos viven en un estado de permanente inseguridad y
conflicto. Para superar esa condición, propone el establecimiento de un contrato social mediante el cual
los individuos transfieren parte de su libertad a un soberano encargado de garantizar la paz y la
seguridad.
A lo largo de la obra, Hobbes examina el origen del Estado, la legitimidad del poder político, la función
de las leyes y la relación entre la autoridad civil y la religión. Su defensa de un Estado fuerte y soberano
ha marcado profundamente el desarrollo de la teoría política y continúa siendo un referente
indispensable para comprender el surgimiento del Estado moderno.