Durante las últimas décadas, la educación superior ha privilegiado con frecuencia la formación
orientada a la productividad y al crecimiento económico. En esta obra, Martha C. Nussbaum ofrece una
sólida defensa de las humanidades como fundamento de una educación verdaderamente integral. La
autora sostiene que la universidad no solo debe preparar profesionales competentes, sino también
ciudadanos capaces de pensar críticamente, comprender diferentes perspectivas y participar
responsablemente en
A través de ejemplos tomados de la filosofía, la historia, la literatura y las ciencias sociales, el libro
muestra cómo el estudio de las humanidades fortalece la imaginación, la empatía, el juicio ético y la
capacidad de deliberación. La obra constituye una reflexión esencial sobre el papel de la educación en la
construcción de sociedades más justas, libres y democráticas.