Esta obra fundamental de la antropología médica ofrece una comprensión profunda y multidimensional
de la enfermedad como fenómeno humano. Laplantine demuestra que enfermar no es únicamente un
hecho biológico, sino una experiencia atravesada por significados culturales, contextos sociales,
historias personales y formas diversas de entender el cuerpo, el sufrimiento y el cuidado.
El autor analiza cómo las sociedades interpretan y enfrentan la enfermedad, cómo construyen sus
saberes y prácticas terapéuticas, y cómo cada persona otorga sentido a su propio padecimiento. A
través de un enfoque rigurosamente antropológico y de numerosos ejemplos etnográficos, la obra invita
a reconocer la diversidad de concepciones sobre la salud y la enfermedad en el mundo contemporáneo.