En Relato de un asesino (2014), Mario Mendoza presenta la confesión de Tafur, un hombre que desde la cárcel reconstruye su vida marcada por enfermedad, visiones y soledad, hasta llegar al doble homicidio que lo condena; en su relato aparecen personajes como Bruno, su amigo de juventud, Fernanda, su esposa y víctima, y Manuela, el amor imposible, mientras Bogotá se convierte en un escenario hostil y fascinante, con sus calles atravesadas por mendicidad, drogas y violencia; la novela explora la fragilidad de la mente humana y la atracción por la oscuridad, mostrando cómo la escritura se convierte en un intento desesperado de comprender y reconciliarse con su destino, en un testimonio intenso sobre marginalidad, locura y redención.