Quieto, de Eduardo Otálora Marulanda, es una novela conmovedora narrada desde la perspectiva de Santiago, un bebé cuya breve existencia se convierte en el punto de partida para explorar la memoria, la familia y la fragilidad de la vida. Desde antes de nacer y durante sus pocos meses de vida, el protagonista observa en silencio las dinámicas de su entorno: los afectos, las ausencias, los conflictos y las esperanzas que atraviesan a quienes lo rodean. Con una voz íntima y poética, la obra reflexiona sobre el amor, la pérdida y la permanencia de los vínculos más allá de la muerte. A través de una prosa sensible y evocadora, la novela transforma una historia de duelo en una profunda meditación sobre la existencia, la memoria familiar y la huella que dejan incluso las vidas más breves.