En Oraciones a una película virgen, Romero Rey convierte su pasión por el cine en un acto de fe y confesión. El libro reúne textos que oscilan entre la crítica cinematográfica y la evocación íntima, explorando cómo las películas se transforman en espejos de la vida, la memoria y el deseo. Con un estilo lírico y fragmentario, el autor construye una suerte de liturgia personal donde el cine es visto como religión, rito y salvación. La obra se inscribe en la tradición de la escritura ensayística latinoamericana que mezcla lo cultural con lo autobiográfico, y se convierte en un testimonio de la relación profunda entre espectador y pantalla.