Rosa conversa con su mamá acerca de la finca de su bisabuela Rita y, a través de sus recuerdos, descubre un lugar lleno de historias, costumbres y experiencias familiares que forman parte de su identidad. Con un relato sencillo y cercano, la obra invita a valorar la memoria de las generaciones anteriores, el vínculo con los espacios rurales y la importancia de conservar las tradiciones que fortalecen el sentido de pertenencia y la historia de cada familia.