Dat acaba de llegar a un nuevo país junto a su mamá y enfrenta un desafío que lo hace sentirse aislado: no entiende el idioma que hablan las personas a su alrededor. En su primer día de clase, las conversaciones, las instrucciones y las voces de sus compañeros parecen un interminable “blablablá”. Sin embargo, una compañera amable le demostrará que la comunicación puede ir mucho más allá de las palabras. Con sensibilidad y calidez, esta historia aborda temas como la migración, la adaptación a nuevos entornos, la empatía y la amistad. A través de una experiencia cercana a la realidad de muchos niños, el libro invita a reflexionar sobre la importancia de la inclusión y el poder de la comprensión mutua para construir vínculos significativos.