Mimi, una pequeña y simpática criatura peluda, no está segura de querer asistir a la escuela en su primer día de clases. Sin embargo, al conocer a su profesor, el señor Fuzzo, y descubrir los espacios donde podrá correr, cantar, jugar, explorar, dibujar, pintar y compartir con otros, comprende que la escuela es un lugar lleno de posibilidades para aprender y divertirse. El texto repetitivo, acompañado por efectos sonoros y música, favorece la participación de los primeros lectores y fortalece las habilidades de escucha y lectura inicial. Una historia cálida y divertida que transforma la incertidumbre del primer día de clases en una experiencia positiva, estimulando la imaginación y el entusiasmo por descubrir nuevos espacios de aprendizaje.