En La escuela que quiero, Mar Romera plantea un recorrido que va desde los recuerdos escolares de cada persona hasta los retos actuales y futuros de la educación, subrayando que elegir la escuela adecuada para los niños es una de las decisiones más complejas de la sociedad contemporánea. La autora, especialista en inteligencia emocional y pedagogía activa, defiende que la educación no puede limitarse a repetir modelos heredados ni a buscar extremos opuestos, sino que debe mantenerse en constante evolución. Con un enfoque humanista y práctico, Romera destaca la importancia de la formación docente, la participación de las familias y, sobre todo, la mirada de los propios niños como protagonistas del proceso educativo