Jonathan Haidt examina el profundo impacto que los teléfonos inteligentes, las redes sociales y la vida digital han tenido sobre la infancia y la adolescencia. Basándose en investigaciones recientes, muestra cómo el aumento de la ansiedad, la depresión y otros problemas de salud mental está relacionado con cambios en los hábitos de socialización y aprendizaje. La obra ofrece una mirada rigurosa y accesible sobre uno de los debates más importantes de nuestro tiempo y propone estrategias para recuperar entornos más saludables para niños y jóvenes.